
He llegado a casa a la 1 de la madrugada y me he metido en la ducha. Ese sería suficiente resumen del concierto de despedida en Barcelona de los Hellacopters, sobretodo teniendo en cuenta que este leopardo verde no es amigo de la duchas nocturnas (a menos que sea en buenas compañías). Pero tengo necesidad de escribir algo más sobre el evento...

En la vida hay dos maneras de afrontar las despedidas: la negativa, haciendo un drama del adiós, y teñirlo todo de tristeza, impotencia y lágrimas. Y la positiva, convirtiéndolas en una fiesta, una celebración de aquello que se acaba, apurando hasta el último suspiro el gozo que te pueda provocar aquello que (en principio) se va para siempre. Admiro a esas parejas que, para poner punto y final a una relación, deciden pasar una última noche a tope para disfrutar por última vez de la otra persona y llevarse un inmejorable recuerdo recíproco. No haría falta decir qué opción eligen unas criaturas salvajes de los escenarios como Hellacopters...
Y es que el torbellino ha salido a rematar la faena rapidito, y en el minuto 5 ya ganaba 2-0 con dos trallazos imparables: supongo que salir con 'Hopeless Case Of A Kid In Denial' y 'The Devil Steal The Beat From The Lord' son suficiente declaración de intenciones como para que los incautos adversarios que intenten plantarles cara se hagan caquita en los pantalones y se limiten a capear buenamente el temporal. Y la tormenta ha sido de las gordas, con su inacabable repertorio de poses rockeras, velocidad vertiginosa, actitud irreprochable, excelente feedback con el público, una sala a rebentar que hacía sudar las paredes, moshing, cervezas volando, palmas, cuernos, canciones coreadas hasta quedarse más mudos que este leopardo... y guiños a todas las épocas de 14 años de impoluta carrera artística: 'Gotta Get Some Action Now', 'Hey', 'Toys And Flavors', 'No Song Unheard', 'Carry Me Home', 'Better Than You', 'It's Good But It Just Ain't Right', 'Everything's On TV', 'Before The Fall', 'By The Grace Of God', 'In The Sign Of The Octopus', 'Electrocute'... total, sobre la hora y media de concierto electrizante y festivo, con un par de bises, incluída una versión al estilo Hellacopters del 'We Will Rock You' de Queen. Un recuerdo inmejorable de una banda histórica que tendrá siempre un rincón de nuestro corazoncito rockero, y otra camiseta más que lucir orgulloso por todo el planeta para la colección. Los Hellacopters se han hecho sombras difuminadas que se esfuman, y sólo nos queda decirles 'muchas gracias por todo, tíos... before the fall'
*por cierto, mención especial para The Bloodlights, la nueva banda capitaneada por el ex-Gluecifer Captain Poon, que nos ha dejado calentitos y a punto para el torbellino posterior de los Hellacopters (con los teloneros se me han acabado las pilas de la cámara, así que he tenido que ingeniármelas con maña, paciencia y pausas para ir rascando alguna que otra foto leoparda que colgar...)




