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miércoles, 2 de febrero de 2011

Heavy Trash la vuelve a liar! (Apolo 2, 1/2/11)




"Hay artistas que sabes que NUNCA te van a fallar en concierto. Y Jon Spencer es uno de ellos...". Palabras de mr. Black Deaf Leppard, nada más salir del Apolo 2 esta noche. Palabras sabias, sobra decirlo. Y es que mr. Spencer NUNCA falla. Da lo mismo que les hayas visto 7 u 8 veces con Heavy Trash y/o la Blues Explosion, y que sepas perfectamente qué es lo que te va a dar. Aun así, te acaba pegando un meneo, te inunda en sudor, te roba la voz, y te tira para arriba las comisuras de los labios para hacerte sentir feliz, sexy y con la autoestima por encima de la luna. Los mismos efectos secundarios del Barça de Guardiola, vamos...


Y eso es lo que ha vuelto a pasar esta vez. No faltaba casi nadie, a excepción de mr. Brown...: estaban el Garantías, el Pelopincho, dos leopardos, algún que otro rockabilly, y un gordo gilipollas que debía pensar que para divertirse tiene derecho a ir atropellando a empujones con su puta barriga y su mochila tamaño acorde con la panza. Se ha llevado unos cuantos empujones de leopardo (la ira no me ha permitido pensar que hacía 3 como yo...), y una bronca justiciera a grito pelao de una chica con gafas y un par de ovarios.


El show ha empezado con algo más de un cuarto de hora de retraso, y se ha alargado casi hasta la hora y tres cuartos. Jon Spencer y Matt Verta-Ray estaban acompañados de un tercer guitarra, un contrabajo y un batería, miembros de la banda rockabilly danesa Powersolo. Y el quinteto ha sonado arrollador, como es costumbre en las bandas de Jon Spencer. El Rey Midas de la mugre. Toda la suciedad que toca, la convierte en oro. "No estoy hablando de indie! Estoy hablando de rock!!", aúlla, mientras se come el micro, grita, posa, se arrodilla de un salto, o hace discursos vitales sobre la importancia de ser auténtico, creer en uno mismo y amar al prójimo. Como para no hacerle caso, maldito chamán de la seducción grasienta...


¿Y el repertorio? Pues básicamente, las canciones de sus 3 discos, y alguna otra que no me sonaba e intuyo que podremos escuchar en el nuevo álbum, previsto para antes de que acabe este 2011: 'They Were Kings', 'Kissy Baby', 'Dark Hair'd Rider', 'Bumble Bee', '(Sometimes You Have To Be) Gentle', 'Justine Alright', la estremecedora 'In My Heart'... efectivamente, Jon. Esta noche no estábamos ni en McDonalds, ni en Starbucks, ni en el Moulin Rouge. Esta noche teníamos cita ineludible con los espectros lascivos del rock...

El video es de un concierto de hace 4 días...


martes, 25 de enero de 2011

Doble sesión de arqueología vintage




Jack White es, sin duda una de las figuras incontestables dentro del panorama musical actual. Todos los pasos que ha dado en su carrera musical son intachables. No descubriremos ahora su discografía con White Stripes, y en los últimos años ha expandido sus horizontes con The Raconteurs y The Dead Weather, dos proyectos que no son para nada menores.



Otra de las facetas que me fascinan del personaje es ese punto de mitómano con el que tanto me identifico, y que tan bien explota desde su posición privilegiada. En 2004, White tuteló la resurrección de una de las damas definitivas del country como es Loretta Lynn y siete años después lo ha vuelto a conseguir con Wanda Jackson, la princesa del Rockabilly de los 50's. Este tipo de colaboraciones son todo una declaración de intenciones y una muestra de respeto y agradecimiento a los iconos musicales que poblaron su infancia y engrandecen y humanizan la leyenda de uno de los popes del rock actual.



Recuerdo la primera vez que escuché ese Van Lear Rose sin saber toda la historia que le precedía, y esas guitarras distorsionadas de "Portland, Oregón" hicieron que me fuera directamente a los créditos del disco y lo entendiera todo al momento. La huella de Jack White en la producción e instrumentación y la actitud de Lynn, cantando con todas sus energías, convierten lo que podría haber sido simplemente un buen disco de country en uno de los imprescindibles de la pasada década.

Y cae recientemente en mis manos este maravilloso The Party Ain't Over para comprobar que White continua en forma como arqueólogo. Parecía que el celebradísimo Heart Trouble de 2003 (en el que participaban Elvis Costello y los Cramps entre otros) era el canto del cisne de esta gran dama, pero esta orgía de furiosas trompetas, desgarrados rugidos y enérgicos gutarrazos que se ha sacado de la manga la vuelve a poner en primera fila mediática.



La exlosiva recreación de viejos standards del Rock'n'Roll como “Nervous Breakdown,” “Busted,” "Shakin' All Over," y “Rip It Up”, el etílico revivir del "Rum and Coca Cola" de las Andrew Sisters, la salvaje versión del "Thunder on The Mountain" de Dylan y a la deliciosa revisión del "You Think I'm No Good" de Amy Winehouse se nos antojan como los momentos cruciales de esta obra, que supone una celebración en toda regla de que esta mujer de 73 años siga cantando como si le fuera la vida en ello.







LA BANDA SONORA PERFECTA PARA VIAJAR DE PORTLAND A OREGÓN

¡QUE SIGA LA FIESTA!

miércoles, 31 de marzo de 2010

Kitty, Daisy, Lewis & Leopardos sin flash...





¿Tú qué le pides a un concierto? Yo le pido que me emocione; que me transmita; que me excite; que me evada; que me divierta; que me altere; que me genere empatía con la gente que tengo a mi alrededor, que me haga sentir VIVO... porqué como digo y diré una y mil veces, percibo la música como una parte más de mi lado irracional; del salvaje; del instintivo...


Así, me encanta ver a los 3 hermanitos rockabilly junto a papaíto Graeme y a mamaíta Ingrid rindiendo merecido tributo a los grandes del r'n'r, blues, rockabilly o swing; cantar a grito pelado 'Goin' Up The Country'; imaginarme en un concierto de Memphis en los años 50; observar los continuos cambios de instrumentos y reparto de protagonismos de los hermanitos, e imaginarme la educación que le habrán dado esos adorables padres; olvidarme de las estúpidas caretas que nos toca ponernos en la vida diaria, y dejar que sea el cuerpo el que me domine; observar las caras entregadas de la gente de mi alrededor; a Pelopincho disfrutando como un poseso a la izquierda del escenario; celebrar que la música pueda unir a gente tan diferente como la que veo a un lado y a otro: rockers con indies, cincuentones con veinteañeros; autóctonos y Erasmus...


Y por tercera vez escuchamos en directo 'Mean Son Of A Gun', 'Honollullu Rock-A-Roll-A', 'Polly Put The Kettle On'... y hasta nos sorprendieron con nuevas canciones de ritmos funk y con ese giro reggae que provocó la presencia del trompetista jamaicano Eddie 'Tan Tan' Thornton (que con casi 60 años sigue con ese instinto de Casanova busca-groupies seductor). Y volvimos a caer rendidos al ritmo imparable que nos marcaban los pies, y las guitarras, y el contrabajo, y la batería, y la armónica, y el piano, y el ukelele, y cualquiera de los instrumentos que iban saliendo de esa cajita con el nombre de los 3 hermanos...


Por todo eso, acabé el concierto de anoche de Kitty, Daisy & Lewis como un niño con zapatos nuevos. Eso sí, perdí la tapa de las pilas del flash de mi cámara lomo blanca, y a una leoparda autóctona y otras dos danesas con las que estuvimos compartiendo desmelene felino. En esta guarida os espero, mientras me entretengo revisando vídeos de otros privilegiados que también estuvieron allí...



martes, 30 de marzo de 2010

Kitty, Daisy & Lewis revientan el Apolo!




La familia más adorable del r'n'r'! Ampliaremos información, cuando tengamos tiempo y ganas...



miércoles, 24 de marzo de 2010

Heavy Trash + Bloodshot Bill (Apolo 2, 23 marzo 2010)




Conciertazo doble el que nos han regalado esta noche el maestro Jon Spencer comandando a Heavy Trash, y el sorprendente telonero Bloodshot Bill. El primero, llegado desde Montreal, se ha cascado un enérgico set rockabilly de poco más de media hora él solito, cantando y tocando guitarra, bombo y platillo. Sentado, descalzo, y enfundado en... pijama!!!!! Y en el bolsillo del pijama, un peine para reconstruirse el tupé que se le iba deshaciendo con sus espasmódicos movimientos de cabeza. Grandiosa la parte vocal, entre gruñidos, gritos y sonidos guturales aprendidos de gurús como Screamin' Jay Hawkins, Hasil Adkins o Lux Interior. Y sensacional también la actitud del tipo, capaz de llenar él solito el escenario con gran habilidad instrumental, y mucho descaro ("muchas gracias, público, y gracias también a mi mismo por ser como soy", ha soltado, y se ha quedado tan ancho...). Muy recomendable, de verdad. Podéis encontrar cosas suyas en youtube, spotify o el myspace, claro...





Y de Heavy Trash, ¿qué vamos a decir que no sepamos todos ya? Una auténtica bomba de rock'n'roll incendiario con doble guitarra, batería y contrabajo, con esa clase y ese savoir faire que sólo los grandes pueden tener. Y Matt Verta-Ray y, sobretodo, Jon Spencer, lo son. Sé que no soy imparcial, ni quiero serlo, porqué Spencer es para este leopardo verde el rockstar por excelencia de los últimos... ¿20 años?, desde que me atropelló por primera vez con la imparable Blues Explosion en la gira de 'Now I Got Worry'. Y desde entonces le habré visto una decena de veces con sus diferentes formaciones en conciertos y en festivales, y me ha alborotado siempre. When I say always, I mean, ALWAYS, little bastards. Y en sus conciertos, la sensación de 'podía haber dado un poquito más' no la he sentido nunca. When I say never, I mean NEVER, motherfuckers. Si fuera leoparda o leopardo rosa, querría follármelo al final de cada show, porque me enciende como no consiguen hacerlo muchas felinas de curvas pronunciadas. Y esta noche, durante hora y media, a golpes de rockabilly, r'n'r y devaneos de serenatas country de medianoche, ha conseguido volver a sacarme la bestia parda que uno lleva dentro escondida en la mediocridad de la vida cotidiana. Y encima, le gusta el jamón...






domingo, 22 de noviembre de 2009

Imelda May, 'Love Tatoo' (2008)




Como me suele pasar muchas veces, anoche me perdí un concierto por culpa del curro. La irlandesa Imelda May tocaba en el festival de Jazz de Barcelona. Todavía no he tenido la oportunidad de contrastar con alguien que estuviera allí cómo fue el bolo, pero después de leer las magníficas críticas que tuvo su actuación de esta semana en el festival Womad de Canarias, me temo que debió ser más que notable. Por eso hoy, aprovechando este poco habitual domingo de perrear por casa, me apetecía escucharla en voz alta junto a todos los lectores leopardos...


Imelda es leoparda leopardísima. Aficionada al rock'n'roll clásico y al rockabilly desde los 9 añitos, esta irlandesa vivió en una familia donde la música formaba parte del día a día. Una de sus hermanas cantaba en un coro y le insufló el gusanillo de cantar. Gracias a uno de sus hermanos descubrió a Elvis, Gene Vincent o Eddie Cochran. En plena adolescencia, fue el turno para la diosa Billie Holiday y para comprarse su primer abrigo de leopardo. Y gracias a sus primeros males de amores y a los consejos de su padre, también se metió en el blues. Todo este poti-poti de influencias acabó provocando que Imelda supiera que ella lo que quería era ser cantante.


Primero como Imelda Clabby, editó en 2005 su primer disco, 'No Turning Back', que ahora se reedita aprovechando el éxito de su segundo álbum (y primero como Imelda May), 'Love Tattoo'. Un muy recomendable trabajo donde compila y mezcla todas esas influencias de las que antes hablaba: rockabilly ('Johnny Got A Boom Boom'), r'n'r cincuentero ('Love Tatoo'), esa mezcla de swing y calypso que es 'Feel Me', rythm'n'blues ('Wild About My Lovin', 'Smotherin' Me'...), jazz ('Knock 123', 'Meet You At The Moon'), soul (la preciosa 'Fallin In Love With You Again', inspirada en su marido y guitarra de la banda, Darrell Higham, y que podría ser perfectamente un temazo de Tom Waits)... un gran trabajo que se suma a los discos que en los últimos años están devolviendo a la actualidad a géneros como el soul, el r'n'r de los 50, el swing o el funk (Amy Winehouse, Sharon Jones, The Pepper Pots, Kitty, Daisy & Lewis, Janet Klein, Black Joe Lewis...). Y los leopardos, tan contentos por ello.










sábado, 22 de agosto de 2009

Tom Allalone & The 78's, 'Major Sins Pt. 1' (2009)



Hoy los leopardos nos calzamos zapatos en blanco y negro, vestimos elegantes y alzamos tupés rozando el cielo. Miramos desafiantes, y conducimos un Cadillac a toda velocidad, atrayendo las miradas de felinas que buscan emociones fuertes. Y bebemos bourbon o tequila a partes iguales, cruzando fronteras una y otra vez, mientras reímos de todo y de todos.


Porqué eso es lo que nos sugieren estos ingleses que veneran por igual a Sinatra que a Costello; a Dean que a Cochran; a Stray Cats que a Everly Brothers... y que se han currado un debut brillante, con momentos de gran energía guitarrera rockabilly ('Get Down And Dirty', 'Gravesend Boys', 'The Jitterbug'...), otros de calmosa noche veraniega sixties ('This Teenage Crush', 'Wounded'...), y hasta jazz ('Ten Little Cuts'), girl bands ('Crashland'), o exotismo mariachi ('El Casillero Del Diablo').


Comparten productor con The Pippettes, Pete & The Pirates o The Go Team! Han abierto para Imelda Day, Jack Peñate o Stereophonics. Y en sus inicios tenían la particularidad de cambiar de nombre en cada concierto que hacían: Tom Allalone & the Cars That Ate Paris, Tom Allalone & the Flick Knives, Tom Allalone & the Winter Wonderband o Tom Allalone & the Winchester Geese han sido algunos de esos nombres de este cuarteto con mucho de leopardo...













domingo, 28 de septiembre de 2008

Kitty, Daisy & Lewis, 'Kitty, Daisy & Lewis' (2008)



Sí, sí, este disco es de 2008, y los tres inglesitos adolescentes que aparecen en la portada son los autores de la obra!!!




Y es que después de la primera escucha de esta maravilla atemporal que ha caído en mis zarpas, corroboras una vez más que en la Gran Bretaña que se ha tirado más de una década completamente centrada en el pop, hoy en día las cosas son muy diferentes. Gente como the Pippettes, Long Blondes, Amy Winehouse, Adele o el trío que nos coupan usan sus inquietudes y referentes revisionistas para alegrarnos la vida a los amantes del Blues, el Soul, el Country o el Rockabilly. Estos discos que retienen el encanto que las viejas glorias supieron transmitir desprenden antetodo, calor, aires renovados y energía juvenil. ¿No ha de tener, a caso, el rock un alto contenido de estos ingredientes?



Desde las primeras notas del electrizante 'Going Up The Country' hasta las últimas de 'Swingin' Hawaii' estas patas leopardiles no pueden dejar de agitarse al ritmo del los espasmos de mi cadera que provocan esas melodías puramente 50's. Y es que este disco ha sido grabado a la antigua, y eso se nota, y mucho. Gene Vincent, Ediie Cochran y Buddy Holly seguro que le darán el visto buenro allá donde estén.





PÉGATE UN CHUTE DE ENREGÍA ROCKER JUVENIL