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domingo, 31 de octubre de 2010

Festival In-Edit 2010: 'Ziggy Stardust & The Spiders From Mars'




Comentábamos a la salida de este documental que sería genial tener un Delorean que te permitiera viajar en el tiempo para poder ver en su época de máximo esplendor a los grandes clásicos de la historia del rock. Hoy me voy a los 50 a ver a Little Richard, mañana me largo a Hamburgo en los 60 a ver a los Beatles, pasado me acerco al Londres del 77 a ver a los Pistols... y es que los que pudieron disfrutar de un show de David Bowie en su época de Ziggy Stardust se pueden considerar unos auténticos privilegiados. Y este documental de D.A. Pennebaker lo demuestra a la perfección...


El film documenta el último concierto de la gira de Ziggy Stardust & The Spiders From Mars, en el Hammersmith Odeon de Londres, el 3 de julio de 1973. Y nos muestra a un Bowie pletórico: magnético, enérgico, ambiguo, seductor, y profundamente carismático y camaleónico, con un abanico de trajes extravagantes, maquillajes extremos, y efectos escénicos que han influído a multitud de artistas posteriores (pensé mucho en Marilyn Manson en diversos momentos del film). La histeria de las fans agolpadas en las primeras filas, las idas y venidas al camerino a cambiarse de traje, su teatral puesta en escena, sus juegos con un estelar Mick Ronson a la guitarra... son elementos que te atrapan y te hacen querer estar allí; de hecho, en diversos momentos de la cinta, los espectadores reunidos en el cine Aribau aplaudieron el final de las canciones como si Bowie estuviera tocando allí en ese preciso instante. Y el repertorio del show, con muchos de sus clásicos, y versiones de los Stones y la Velvet, se hace corto y quisieras que siguiera un ratito más (de hecho, se ve que Jeff Beck participó en el show tocando en 3 canciones, pero pidió expresamente no salir en el montaje final del documental). La noche que Bowie mató a Ziggy Stardust; una velada histórica que, aunque ni siquiera habíamos nacido, ayer creímos vivir en carne y hueso...




*El próximo pase de este documental en el festival In-Edit será el domingo 7 a las 18:15h., pero las entradas ya se han agotado



lunes, 18 de octubre de 2010

domingo, 10 de octubre de 2010

R.I.P. Solomon Burke


(21/3/1940 - 10/10/2010)


Nos hubiera gustado que nuestra entrada nº 600 de este blog hubiera sido más alegre, pero ya sabemos que la vida no es siempre un camino de rosas. Como las que dio mr. Solomon Burke a todas las mujeres que se acercaban a la 1ª fila en ese enorme concierto que nos regaló hace poco menos de 3 meses, y que os explicamos aquí. Acabamos de saber que mr. Burke se nos acaba de ir. Estaba en el aeropuerto de Schipol, en Amsterdam, pero ha cogido el avión equivocado. Sea como sea, seguro que su último viaje tenía destino al olimpo eterno de los grandes de la música. Esta eterna pasión que nadie nunca nos podrá robar, por mucho que, en días como hoy, nos sintamos algo huérfanos. Larga vida a la música; larga vida a mr. Solomon Burke...




jueves, 12 de noviembre de 2009

Pixies en el Primavera Sound 2010!!




Tras la confirmación de Pavement, ahora le toca el turno a otra de las grandes bandas del indie norteamericano de los 90! Teniendo en cuenta que se han cumplido 20 años desde 'Doolittle'... ¿os imagináis un concierto tocándolo íntegramente? (como ya ha hecho la banda en alguna actuación, y como ya ha hecho el festival en ediciones anteriores con Sonic Youth, Public Enemy, Slint...)

jueves, 4 de junio de 2009

The Stone Roses, 'The Stone Roses' (1989)




¡Joder! Leyendo el Mondosonoro, me acabo de dar cuenta de que hace ya... ¡¡¡20 años!!! de la publicación del debut de Stone Roses (en agosto reeditan edición especial con caras B, rarezas, libretos...). Dos décadas enteritas. Y parece que fuera ayer. Bueno, de hecho, este felino verde les descubrió unos años más tarde, porqué por aquél entonces todavía era muy virgen en esto de la música (como en otros campos de la vida). Pero a ningún fan del pop británico se le escapará la importancia de los de Manchester, y su influencia en un montón de bandas posteriores.


Manchester venía de una época más oscura y transcendente en lo musical, con bandas como los Smiths, Joy Division o The Fall. Pero coincidiendo con el cambio de la década de los 80 a la de los 90, llegó la era Madchester, en que las nuevas bandas reaccionaron hacia sonidos y atmósferas más lúdicas y hedonistas: Happy Mondays, New Order... o The Stone Roses fueron pioneros, en un camino que siguieron otras bandas británicas como los Inspiral Carpets o Soupdragons primero, y otros como James o los Charlatans después.


Aún así, el hedonismo de los Stone Roses fue, quizás, el más oscuro de los grupos mancunianos que surgieron en esa época. Era un pop bailable, pero no exultante. Si los Happy Mondays saltaban extrovertidos y tenían los ojos fuera de órbita, los Stone Roses tocaban con hierática chulería o mirando al suelo. Si los New Order te alteraban con infalibles melodías de vitalismo lascivo, los Stone Roses lo hacían con sus etéreas atmósferas de lisérgica melancolía: 'I Wanna Be Adored', 'Made Of Stone', 'Waterfall', 'Shoot You Down', 'I Am The Resurrection'... 


...y mira que a mí me gusta tanto o más su continuación, 'Second Coming', con guitarras mucho más carnosas y pre-Suede. Pero este primer álbum de Stone Roses tiene efectos sedantes en este leopardo convertido en lindo gatito cuando Ian Brown empieza a ronronear y las rosas de piedra empiezan a golpearme los morros.












lunes, 20 de abril de 2009

Joy Division, 'Unknown Pleasures' (1979) y 'Closer' (1980)




Acabo de ver 'Control', recomendada hace pocos días por mr. Black Deaf Leppard en este mismo blog. Aunque me gustó más el documental de Grant Gee que también reseñamos en su día por aquí, es un buen complemento (junto a la muy recomendable '24 Hours Party People', por supuesto) para meterse en el oscuro universo de Joy Division. Una banda de la que hace tiempo que tengo sus dos discos, pero a la que no recurro muy frecuentemente. Supongo que son de esos grupos que se tienen que escuchar en circunstancias muy especiales para disfrutarlos plenamente y sacarle todo el jugo (que es mucho) a su música. Y hoy llueve, y hace frío, y ha sido uno de aquellos días solitarios, ideal para inyectarse cercanos placeres desconocidos...



'Unknown Pleasures' es el que más me gusta de los dos. Supuso su álbum de debut, y tiene temazos imprescindibles de la banda como 'Disorder', 'She's Lost Control', 'Shadowplay' o 'Interzone', quizás la canción más punk de su discografía. El ambiente que se respira en las canciones es asfixiante, oscuro, angustioso y a la vez, poético, a partir de la increíble sensibilidad de Ian Curtis que transpiran sus letras. Las lineas de bajo son increíbles (y mira que son simples), y ese sonido hueco, metalizado y con un montón de ruiditos y matices, te permite enriquecer cada escucha del disco. Sin duda, en las tinieblas del alma deben sonar canciones como éstas.



'Closer' se editó un año después, otra vez con el productor Martin Hannet, y nuevamente para la Factory Records de Tony Wilson (aunque la banda había tenido ofertas millonarias de majors para editar su álbum). En estos días, Curtis ya vivía envuelto en una vorágine autodestructiva, totalmente deprimido por los problemas que le causaba su epilepsia, y la petición de divorcio de su mujer Deborah, tras conocer su relación sentimental con la belga Annik Honoré. En ese contexto es fácil entender réquiems como 'Isolation', 'Atrocity Exhibition', 'The Eternal', 'Twenty Four Hours'... 


Curiosamente, el gran éxito de Joy Division, 'Love Will Tear Us Apart', se editó de manera póstuma, un mes después del suicidio de Curtis, aquél fatídico 18 de mayo de 1980. Al día siguiente, la banda iniciaba su primera gira por EEUU que podría haber supuesto el trampolín definitivo al éxito masivo que nunca tuvieron en vida (su concierto más voluminoso fue para 1.200 personas). Tras la muerte de Ian, Joy Division se convirtieron en banda de culto, y el resto de miembros formaron los exitosos New Order. Pero eso ya es otra historia...














viernes, 10 de abril de 2009

Clásicos de los 90: Marilyn Manson, 'Antichrist Superstar' (1996)



Continúo con el especial Semana Santa. Entré en contacto con Marilyn Manson en tiempos de la facultad, por culpa de mr. Brown Blind Leppard, un buen amigo común y algún que otro lector leopardo que nos sigue desde escandinavia. No recuerdo si primero ví alguna portada suya, o alguna camiseta, o algún video, pero mis primeros sentimientos fueron de miedo. ¿Quién cojones era ese tipo con cara de asesino en serie, nombre de asesino en serie y música infernal para asesinos en serie? Así pues, mi primera emoción respecto a aquella especie de monstruo fue de total rechazo.


Los 3 leopardos antes mencionados estaban obsesionados con aquél personaje, y así pasó a formar parte de mi entorno cotidiano. Escuchaba sus canciones repetidamente en un programa de radio que perpetrábamos desde unas catacumbas propias de una snuff movie; oía las historias que me explicaban casi enajenados, y la brutalidad y la lluvia de lapos en el mítico concierto en la sala Bikini (que yo no ví) se convirtieron en una especie de leyenda del nuevo antimesías.


Y en esto que, un buen día, en el examen de una asignatura optativa, dejé copiar a una chica que llevaba años intentando sacarse ese maldito temario. Y aprobé. Y aprobó. Y pocos días después, me quedé de piedra cuando la chica, eufórica, me regaló una bolsa de una tienda de la calle Tallers, con un disco dentro: 'Antichrist Superstar'. Le dije que no hacía falta, que por qué había hecho eso, pero ella estaba tan ilusionada y contenta por haberse sacado de encima aquella asignatura, que no pude rechazar su regalo. Y, viéndola así, también me sabía mal decirle que a mí no me gustaba ese freaky monstruoso, que eso era cosa de mis amigos, y que yo en esa época era muy feliz disfrutando con mis discos de Blur, Oasis, Suede o Pulp. 


Pero claro, si cae en mis manos un disco, mi curiosidad innata me hace incapaz de no escucharlo. Así que lo puse en el CD de casa, le dí al 'play'... y pasó lo que tenía que pasar. Acabé abrumado por la brutalidad sonora del anticristo. Atrapado por la lucidez y la rabia de sus letras. Fascinado por la oscuridad de su estética. Y obsesionado e igual de enajenado que mis amigos por el lúcido y perverso universo de mister Manson. Y, durante meses, no hubo ni un solo día de mi vida que no escuchara al menos una vez la canción final del disco, 'Man That You Fear', que me tenía absolutamente enganchado. O, en los días de incomprensión y frustración hacia la mierda de mundo que me rodeaba, nada mejor que '1996' para sacar toda la bilis que pudiera tener acumulada.


Y le fuimos a ver en concierto con la cara pintada. Y justo antes, a una entrevista en la radio en la que por poco pensé que uno de los gorilas de mr. Manson acabaría apalizando a mr. Brown, y con solo un vidrio de por medio separándonos de aquél ser, me dí cuenta de que, realmente, mi primeros sentimientos estaban plenamente justificados: aquél tipo daba realmente miedo. Por su aspecto, pero casi aún más por la lucidez que transmitía en cada una de las entrevistas que le leí o ví por aquél entonces. Y, curiosamente, recuerdo también que me encantaba escuchar su música con los auriculares desde la cama, con la habitación a oscuras en plena noche, en una especie de ritual sadomasoquista de terror emocional para exorcizar miedos y traumas de la postadolescencia.


Con el tiempo fui perdiendo interés por la posterior carrera artística de Manson. Probablemente su propio personaje se le acabó comiendo. Pero por mucho que uno vaya cambiando de gustos y perspectivas, nunca nadie me podrá hacer cambiar de opinión respecto a este disco: una verdadera obra maestra.












jueves, 26 de febrero de 2009

Rod Stewart, 'Never A Dull Moment' (1972)

Estos últimos días he estado escuchando el último disco de los Diamond Dogs (Correcto, sin ser ninguna bomba, pero siempre serán entrañables), y me ha dado por recordar este discazo de alguien a quien emulan con cariño y sin disimulo. Aunque bien podría ser un álbum de los Faces (participan en él Ron Wood, Ronnie Lane y Kenney Jones, entre muchos otros), se publicó como el cuarto disco en solitario de Rod Stewart, y es una grabación memorable. Y no sólo porqué llegara en su día al número uno en Gran Bretaña y al nº2 en USA. Simplemente, porqué es un gran álbum de rhythm'n'blues y rock de aires bluesy y soul. Todo un leopardo el amigo Rod, vamos...



Se trata de una mezcla de temas propios y versiones exquisitas de enormes clásicos, y con la particular voz rota de Stewart como sello de identidad inequívoca. Entre las primeras, 'True Bue' (nada que ver con la canción de Madonna), 'Lost Paraguayos', 'Italian Girls' o 'You Wear It Well'. Y entre las segundas, 'Angel' (Jimi Hendrix), 'Twistin' The Night Away' (Sam Cooke), 'I'd Rather Go Blind' (Etta James) y 'Mama You've Been On My Mind' (Bob Dylan), versión que el gran Nick Hornby incluyó entre sus canciones favoritas en el libro '31 Songs'. Os prometo por mis zarpas felinas que, a poco que os guste el rock clásico, disfrutaréis mucho con este disco...



¿CREES QUE ROD ES SEXY?






viernes, 5 de diciembre de 2008

Soul Leppards: Martha Reeves & The Vandellas


Como en las últimas horas, sigo imbuído por el negro que hay en mí, y llevo todo el día escuchando Northern Soul y sonidos Motown. Hasta ahora los leopardos os hemos hablado de algunos de los artistas contemporáneos que están regenerando los sonidos soul hoy en día (Amy Winehouse, Eli 'Paperboy' Reed, The Solution...), pero creo que todavía no hemos escrito nada acerca de los clásicos del género que nos sedujeron en plena adolescencia. ¿Quién no grabó alguna vez cassettes con Sam Cooke, Otis Redding, Aretha y compañía para poner en el punto culminante de las fiestas que se hacían en casa de algún amigo, con la única idea de bailar agarraditos (y posteriormente saltar al cuello) con aquella chica de la clase que nos hacía tilín? Aquellos maravillosos años de acné, hormonas y cerebros subdesarollados (todavía más)...


Descubrí a Martha & The Vandellas por la magnífica banda sonora de 'Good Morning Vietnam', y en cuanto pude, me hice con un recopilatorio de saldo (no recuerdo si en la calle Pelayo, o en Riera Baixa). Por supuesto, quedé maravillado de aquella melodías pop que hacía que se te fueran los pies inmediatamente; por aquella armonías vocales que parecían venir de algún rincón del cielo; por aquel optimismo y aquella energía desbordante que tan bien pegaban con el desmelene hormonal de los años pajilleros.


A Martha Reves muchos la llamaban la Tina Turner del sonido Detroit, y es que al parecer por aquellos tiempos compartía la fuerza y el poderío de la sra. de Ike. Estuvo en bandas como The Del-Phis o The Vels, y tras una prueba con la Motown que no acabó de salir muy bien, se la quedaron de secretaria en la mítica discográfica, y también haciendo coros para artistas del sello como Marvin Gaye. Parece ser que un día, la mismísima Mary Wells de las Supremes no pudo asistir a una sesión de grabación y cogieron a Martha para grabar una demo. Claro, se quedaron tan alucinados que la ficharon como artista junto a The Vels, que cambiaron su nombre por el de The Vandellas.


A partir de aquí, empezó una turbulenta historia de éxitos múltiples ('Dancing In The Street', 'Ready For Love', 'Nowhere To Run', 'Quicksand', 'Heatwave'...), peleas, cambios de componentes, problemas con las drogas, etc. Sea como sea, Martha Reves & The Vandellas tienen una plaza asegurada en la historia del rock, como unas de las artistas soul más memorables de todos los tiempos. Palabra de leopardo.


Por cierto, recomiendo la lectura de la 'Guía Esencial del Soul' que escribió Patricia Godes para la editorial La Máscara. Un libro que relata de manera rápida y muy amena la historia del género, para tener una idea general de la cronología y los principales nombres clásicos de esta sección del rock. Además, incluye un montón de fotografías y un diccionario de nombres imprescindibles del soul.





sábado, 18 de octubre de 2008

The Jam, 'In The City' (1977)




Anoche tocó Paul Weller en Barcelona, y esa me parece buena excusa para rescatar este clásico entre clásicos de cualquier discoteca leoparda que se precie: 'In The City' fue el primer disco de The Jam, y para un servidor, el más redondo de todos. En el contexto de la Gran Bretaña de la crisis y el punk del '77, Paul Weller (guitarra y voz), Bruce Foxton (bajo y voz) y Rick Buckler (batería) aparecieron con canciones de la misma urgencia que Pistols, Clash & cía., pero con una puesta en escena diferente: en vez de imperdibles, cuero y pantalones roídos, ellos salían al escenario con traje, pantalones, camisa, corbata y americana, dándole a su música una orientación más pop, que bebía de bandas beat como los Kinks, el northern soul o el r'n'r clásico (en este debut hacen una versión del 'Slow Down'). Iconos mod por excelencia, este trío de provincias facturó un clásico urbano con la personal visión de sus vivencias en la capital, Londres, y dejando para la memoria vertiginosos temas a l'sprint como 'Art School', 'In The City', 'Non Stop Dancing', 'Takin' My Love' o la particular versión del clasiquísimo tema de Batman:





THEY ARE THE MODS

jueves, 2 de octubre de 2008

The Dictators, Barcelona, la [2] de Apolo





Suena la campana. Un zig zag de cintura y te atacan con 'New York, New York' y 'The Party Starts Now!'. Pegas un puñetazo al aire. Intentas un jab combinado con una serie de approaches, pero te golpean en el jeto 'Avenue A' y 'Pussy and Money'. Te mueves como una mosca y picas como una avispa, pero te encasquetan ente ceja y ceja 'Baby Let's Twist' y 'The Next Big Thing'. Te pegan un tremendo un directo a la mandíbula, te tambaleas con los ojos en blanco y caes redondo a la lona. De fondo oyes 'Who Will Save Rock'n'Roll?'. El árbitro cuenta lentamente hasta diez y sin darte cuenta todo ha acabado. Y como siempre se lleva el cinturón de campeón Handsome Dick Manitoba, que lo comparte con Ross The Boss, Andy Shernoff, Top Ten Kemper y Thundrbolt Patterson. Unos auténticos campeones y unos brutales pegadores musicales, sí señor. Esperemos que en un futuro podamos ver más veladas como esta, porque el boxeo de hoy en día ya no es como el de antes...






miércoles, 24 de septiembre de 2008

Manitoba's Wild Kingdom, '...And You?' (1990)



Dentro de una semana, una noche de miércoles como hoy, aterrizan los Dictators a mi ciudad, y eso es algo grande, señores. Así pues, me voy a mi estantería de los vinilos al fondo de mi cueva y mimo con mis zarpas la carpeta de esta joya. Pese a no ser estrictamente un disco de Dictators (tan solo están ahí Manitoba y Shernoff), yo lo considero como si fuera uno más de sus álbumes. Y es que el sonido y la inspiración de sus composiciones transpira la misma maraña de sudor, pasión, old school punk, diversión, New York, cervezas y chicas que nos embriagan en las obras oficiales de la banda.




Es más, himnos como 'Haircut & Attitude', 'The Party Starts Now!', 'D.W.I.' o 'I Want You Tonight' suenan en casi todos los conciertos de los newyorkers para delirio del respetable. Pero si he de destacar un tema por encima de los demás en este disco, me quedo con 'New York, New York'. Recuerdo que los Dictators debían venir a nuestro país en Octubre de 2001 y tuvieron que posponerlo hasta principios de 2002 a causa de los tristes acontecimientos del 11-S. Pues cuando por fin pudieron tocar en Barcelona, un Manitoba sensiblemente emocionado introducía la canión y la ejecutó con tal rabia y pasión que parecía que iba a derrumbar el viejo Mephisto.



No os perdáis esta gira, porque puede que sea la última...







ENTRA AL REINO DEL REY MANITOBA

martes, 23 de septiembre de 2008

Clásicos 90's: PJ Harvey, 'Rid Of Me' (1993)


He puesto 'To Bring You My Love' en la sección 'Divas leopardas' y 'Rid Of Me' como 'Clásicos de los 90' como los podía haber puesto al revés. Pocas duplas de discos vas a encontrar que sean tan efectivos, contundentes e incuestionables como ésta. Y aunque la carrera de la Harvey es mucho más que sólo estos dos álbums, son probablemente éstos donde se ganó el prestigio y la talla de artista XXL pese a estar en los huesos.

Polly Jean ya demostró maneras en su debut 'Dry' (1992), pero aquí supo explotar todo su talento con la inestimable ayuda en la producción de don Steve Albini, miembro de Shellac y productor, entre muchos otros, de disquillos como el 'Surfer Rosa' de los Pixies o el 'In Utero' de Nirvana, por ejemplo. Y es que Albini supo afilar al máximo la crudeza de las canciones de desamor y derrota de la jovencísima de 23 añitos de Dorset, que explotó todo su histrionismo desesperado en un disco donde las guitarras cortan, los arreglos de cuerda ahogan, y la batería retumba en tu cabeza hasta hacerte sangrar. 'Rid Of Me', 'Missed', 'Legs', 'Snake', 'Rub It Till' It Bleeds', 'Man Size', '50 Ft Queenie', la versión del 'Highway 61 Revisited' de Bob Dylan... te van envolviendo de manera amenazante para extirparte los fantasmas y traumas en una ceremonia de autoexorcismo interno casi masoquista ¿Te atreverías a ponértelo en una sombría casa desierta enmedio de una tormenta? Yo de tí no lo haría...

...y por cierto, para el recuerdo imborrable, las impresionantes interpretaciones de 'Rid Of Me' en el Summercase 2007 y en Benicàssim 2001 que este leopardo verde tuvo el placer de gozar de manera casi orgasmática...







COMO CLIQUES YA NO TE PODRÁS LIBRAR DE ELLA...





www.pjharvey.net/




viernes, 12 de septiembre de 2008

La resurrección de Metallica


Han vuelto. Hoy se ponía a la venta "Death Magnetic", el noveno disco de estudio de Metallica. He acudido raudo a la Fnac del Triangle para adquirir su versión deluxe (2 euros más cara que la normal, pero me hacía ilusión por el libreto y su particular diseño), y os garantizo que es el mejor álbum de la banda desde el ya muy lejano "Black album" (1991), además de ser uno de mis más firmes candidatos a disco del año.
"Death Magnetic" recupera la inspiración y la dureza de la primera época del grupo, que quedó aparcada en la pasada década. Y no me refiero precisamente al dueto "Load" (1996) y "Reload" (1997), de los cuales me declaro acérrimo defensor, sino a todas las obras posteriores a estos: discos de rarezas como "Garage Inc." (1998), el concierto con orquesta "S&M" (1999) y especialmente el decepcionante anterior álbum de estudio "St. Anger" (2003) . Éste último era un álbum que pretendía ser un retorno a los orígenes (o sea, mucho más duro), pero que a la postre se revelaba un absoluto tostón en el que todos los temas sonaban iguales y no encontrábamos ¡ni un único solo de guitarra! Además, la batería sonaba a lata...
El excelente documental "Some kind of monster" (2004) retrata a la perfección la sequía creativa y la crisis del grupo (que incluso recurrió a un memorable psicólogo), y es de visión obligada para incluso aquellos que no son fans del cuarteto.
Después de tamaño despropósito (en la posterior gira de presentación, apenas tocaron dos temas del mismo), James Hetfield y Lars Ulrich (aquí el buenazo de Kirk Hammet no pinta nada, como se vio en dicho film...) vieron que tenían que cambiar de aires y despidieron a su legendario productor Bob Rock (artífice por otra parte del insuperable "Black Album").
El cambio les ha sentado bien, y de la mano del increíble barbudo Rick Rubin, "Death Magnetic" les ha salido redondo. Son 10 temas largos (el disco sobrepasa los 74 minutos), pero a diferencia de "St. Anger" no se hacen plomizos. Están llenos de cambios, hay solos a puntapala, el bajo de Rob Trujillo es sublime, y la batería de Ulrich vuelve a sonar como es debido. Apenas hay un par de temas lentos, por lo que no es un disco comercial. Y la inspiración esta vez sí que les ha acompañado. No entraré a compararlo con los primeros clásicos, pero a día de hoy es el mejor álbum que podría esperarse de Metallica, y eso es mucho. Seguro que en la próxima gira sonarán la mayoría de sus temas, que combinados con sus clásicos de los ochenta proporcionarán unos shows inolvidables. Ahora solo falta que regresen a Barcelona. Un servidor no faltará.