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domingo, 30 de octubre de 2011

In-Edit 2011: 'The Libertines. There Are No Innocent Bystanders'




Servidor y mr. Black Deaf Leppard hemos estrenado esta tarde nuestro particular festival In-Edit Beefeater con el documental sobre The Libertines rodado el año pasado, cuando los chicos malos del indie británico volvieron a reunirse para dar unos pocos conciertos en la Pérfida Albión. 'There Are No Innocent Bystanders' aprovecha el seguimiento de esos días de reencuentros, ensayos y conciertos para tratar de averiguar, a través de sus 4 protagonistas, el por qué de su ruptura, además de echar una nostálgica mirada atrás en los inicios y eclosión de sus breves días de gloria. Un documental centrado, como no podía ser de otra forma, en la relación de amor-odio entre Pete Doherty y Carl Barat, principales motores creadores de esta banda tantas veces infravalorada, por culpa de sus continuos escarceos en la prensa amarilla. Y si bien me gustó más el documental que se proyectó hace unos años en este mismo festival ('Who The Fuck Is Pete Doherty?'), resulta curioso ver el proceso interno de perdones, reencuentros y autoaceptaciones de culpas de los protagonistas libertinos. Si te lo has perdido, puedes volver a ver este documental el martes a las 22h, o el miércoles a las 18:15h. Más información, en la web del festival...


domingo, 7 de diciembre de 2008

The Libertines, 'Up The Bracket' (2002)


Pues nada: que tras la exhibición balonpédica a la que he asistido esta noche, necesitaba sentirme igual de arrollado musicalmente que los pobretes ches, y qué mejor que ponerme uno de los discos que más coincidien con los valores que desprende el equipo leopardo: clase, talento, actitud, garra y trabajo colectivo coronado por los golpes de genio de su carismático líder, de quién escribí esto hace un par de años...




12 marzo 1979 - ??/??/200?


Maldito poeta maldito libertino. Provocas la erupción, como si la cosa no fuera contigo, y luego te vas tan tranquilo a colgarte con el ego y el genio a otra parte. Y despiertas a los inquietos inquilinos del subconsciente con tus gritos de auxilio en do re mi, mientras otros no hacen más que chupar tu sangre drogada y revolver en tus entrañas para ver qué pueden sacar de provecho. Malditos carroñeros inhumanos e inmorales. No hay más poesía que la que desprenden tus ojos tristes y desesperados, que se ven venir la maldición de los 27. Te quieren hacer culpable, y no eres más que una pobre víctima refugiada en su locura y su enorme talento. Ahora te despedazan en vida, y pronto te adorarán en muerte, porqué en su hipócrita escala de valores sin valor está mal visto hablar mal de un cadáver. Tú ya lo eres, pero te resistes a dejar de vivir mientras te quede algo de aire y mucho de arte, y eso también contribuye a tu futura leyenda. Tu decrépita figura desprende el encantador perfume de la honestidad, y eso es algo que todos esos mediocres nunca llegarán ni a imaginar en sus propias carnes, podridas de envidias, frustraciones y abismal vacío. Ese debe ser tu gran triunfo, en medio de la infernal espiral en la que torpemente has caído. Seguro que con gran parte de culpa, pero dudo que con mala fe. Has regalado otra historia para la colección de mitos contemporáneos a una sociedad faltada de iconos, y eso te hace cómplice de su oscura perversión, pero también dejarás en tu legado un romántico y poético reguero de turbio combustible para mentes sedientas de vida espontánea. Si llegas al 19 de diciembre, vendré a despedirte como te mereces. Si no, muchas gracias por la música, y perdona si también he contribuído a meterte en la caja, porqué en ningún caso habrá sido mi intención.