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lunes, 1 de diciembre de 2008

Discos infravalorados (2): "Zooropa", U2 (1993)


Sigo con un disco que, sin estar a la altura de "The Joshua Tree" (1987) o "Achtung Baby" (1991) -los dos álbums más sobresalientes del cuarteto irlandés-, es bastante más reinvidicable de lo que se dijo en su momento.
"Zooropa" es un disco corto (1o temas), de los que ya no se hacen (una pena), y fue grabado muy rápidamente, durante la gira mundial "Zoo TV tour" (brutal su concierto en Barcelona, en el Sant Jordi, por cierto). Es sin duda el disco más desmelenado de U2. Si con el magnífico "Achtung Baby", U2 redefinieron su sonido, con "Zooropa" le echaron un par de cojones y siguieron profundizando en sus experimentos musicales. Me encanta algo tan radicalmente distinto, deudor de Kraftwerk, como el primer single "Numb". Ese rapeado de The Edge, ese loop de guitarra repetido, esos coros de Larry Mullen Jr. y ese falsete de Bono... Todo es audacia en la canción (por no hablar de su alucinante videoclip). Otro tema que no tiene desperdicio es "Lemon", que pese a parecer una mala broma, tiene mucha tela. Por no hablar del techno de qualité de "Daddy's gonne pay for your crash car", el fascinante groove de "Some days are better than others" o el tema final, "The wanderer", cantado por el mismísimo Johnny Cash...
U2 ponen toda la carne en el asador, y se arriesgan con un álbum atrevidísimo y a la par fascinante. La única pega es su horripilante portada.
Posteriormente, U2 seguirían con su vena electrónica en "Pop", esta vez con resultados mucho más decepcionantes, en el que es el peor álbum de su discografía. Pero eso ya es otra historia...

Discos infravalorados: "One Hot Minute", Red Hot Chili Peppers (1995)


Empiezo una nueva sección de discos que a mi juicio pasaron (injustamente) sin pena ni gloria, o que fueron vilipendiados (por mentes preclaras) en su momento. El tiempo, afortunadamente, pone las cosas en su sitio.
Hubo una época en que los Red Hot Chili Peppers eran muy buenos. Fueron la punta de lanza del rock alternativo, y su funk-rock de alto octanaje era lo más. Su obra maestra, "Blood Sugar Sex Magik" (1991, disco que me compré en unas vacaciones navideñas en Londres) supuso su cima creativa y el inicio de un éxito masivo (su "Under the Bridge" también sonaba en Los 40...). Antes de finalizar la monstruosa gira mundial de dicho álbum, John Frusciante sufrió un colapso mental y abandonó el grupo. Tras un par de guitarristas insustanciales, los Red Hot ficharon finalmente al colosal Dave Navarro (Jane's Addiction). Y con éste grabaron "One Hot Minute" un álbum no tan redondo como el precedente, pero todavía interesante. Pese a que Navarro ha declarado que aborrecía algunos temas funky como "Aeroplane", lo cierto es que aportó su granito de arena a un nuevo sonido del grupo. Temas como el inicial "Warped" (un inicio explosivo y un final radicalmente sosegado) nunca podrían haber salido de las seis cuerdas de Frusciante. No faltaron tampoco un par de baladas, como la bonita "My friends" o la más mediocre "Tearjerker", pero la tónica del álbum seguía en las coordenadas funky-rockeras de siempre. Temazos como "One Big Mob", "Coffee Shop" o "One Hot Minute" así lo atestiguan.
Pese a encontrarme de Erasmus en Grenoble, pude asistir al primer concierto de los Red Hot en Barcelona, que además coincidió con mi cumpleaños. Fue en un abarrotado Palacio de los Deportes, y me pasé casi todo el concierto delante de los morros de Navarro (que tocaba ensimismado con los ojos cerrados) sosteniendo una camiseta del "Nothing's Shocking" de Jane's Addiction... Recuerdo que fue un gran show pero bastante corto.
Posteriormente, Frusciante volvería a la banda, y grabaría el último disco digno del cuarteto, "Californication" (1999). El sonido ya había cambiado totalmente (predominaban las baladas empalagosas), pero los temas aún tenían calidad. Pero los despropósitos que editaron a continuación ("By the way" (2002) y "Stadium Arcadium" (2006) no tienen perdón de Dios... Pese a haber sido un megafan, ya no espero nada de ellos, me han decepcionado demasiado, aunque recomiendo la lectura de "Scar Tissue", la tremenda autobiografía de su cantante Anthony Kiedis.